Una noche buena para muchos y un tanto árida para otros, es la llamada natividad que retumba su luminosidad en las ventanas de las casas limeñas y que promete tener a las ratablancas como protagonistas en la medianoche, momento en el que todos se aman un poco más, donde todo se olvida y la paz se respira.
Sopa le dieron al niño, no se la quizo comer
Una y otra vez los toribianitos se apoderan del sonido urbano del trajinado centro de Lima.Las mujeres con sus hijos peregrinan en busca del regalo perfecto y en cada cierta cuadra una madre con sus niños , una cantante sin la gracia de ver , un niño con caramelos y uno que otro charlatán con lentes oscuros ; adornan las esquinas y alivian los corazones de los apurados por saldar sus cuentas morales antes de la esperada madrugada navideña.
Entre tanto alboroto , tanta ida y venida , tantos ambulantes , tanta palabreria marketera, tanto espíritu "navideño" (por no decir excesívamente mercantilista) ; terminan por llenar de nostalgia los pensamientos de la compradora compulsiva, aquella que se une a la peregrinación tres veces por semana con el anhelo de encontrar "El" regalo que termine por distraer los tristes días previos al 25 de diciembre, es decir , que llene aquellos vacíos que los llamados "toribianitos" han sabido cavar sin descanso con las 30 canciones que no cesan de repetir los pseudo amigos de las disqueras ( que son pocas en este país) , pero que INDECOPI persiste en llamar "piratas".
Si, nostalgia. Un sentimiento que sale de lo profundo de uno , que se posa en nuestros pensamientos , y cual cinta de película a blanco y negro , retrata todos aquellos momentos rojiverdes , en los que todo niño fue feliz.
Noche de paz, noche de amor
Ya falta poco para la medianoche, el pavo (que, para marcar diferencias, es enrollado de pollo esta vez) esta horneado , los regalos (producto de un safari en las tiendas) están debajo del árbol chispeante de natividad y los villancicos, con sus melodías aceleradas y dulcemente melancólicas, causan sensación en el edificio.
En ese momento , donde todo parece perfecto , donde pienso que debo sentirme feliz; los recuerdos me invaden nuevamente.Todos los juguete rotos , todos los zapatos de charol y todas las casitas de muñecas son parte del espíritu olvidado de la navidad que alguna vez tuve y que no volveré a tener , puesto que todo es diferente; puesto que ,como diría Fito Paez o Mari (paraseguirandando.blogspot.com) la vida es una rueda mágica en la que nada es lo mismo; el mundo gira ! la vida gira , la navidad también giró para mi y tal vez se fue rodando junto a mi niñez.
Erase una vez Rodolfo, el reno
Definitívamente, nosotros los de ahora , ya no somos los de entonces.
La navidad ha terminado, junto a ella ese brillo de genuina felicidad en los ojos de los niños, protagonistas de la fervorosidad que estas fiestas merecen y que aveces es difícil de expresar.
El suspiro al escuchar el"tamborilero" , el sollozo escondido de mi madre al escuchar el sonido del teléfono, las melodiosas estrofas de las mamaratas y los huanuqueños en el aire, mis ojos enjugados de un llanto inexistente, el olor del enrollado de pollo, rodolfo el reno a todo volumen en mi reproductor y la copa de champagne a medio tomar; adornan la escena en la que, una vez más, los cinco mosqueteros (porque incluyo a mi mascota semi humana) estamos todos para uno y, no siempre , uno para todos.
Son las 4.30 del 25 . Me hace feliz no tener que esperar mas, pero más feliz me hace saber que la blanca navidad (aunque diría ploma , por tanto humo en la capital) esta por terminar y con ella, el preciado recuerdo de mi pasado.
Es impresionante todo lo que las calles limeñas pueden enseñarnos. En una discoteca , en un café , en el parque de la vuelta, en la ventana, en la casa de él , en la casa de ella, en el cuarto , en la sala de espera, etc.
Son tantas las nominaciones al mejor lugar de aprendizaje, pero quien se lleva la grandiosa lengua de oro ( Luego de un debate, con pisco de por medio, en alguna casa cañetana y con la humorada de tabaco para esclarecer la mente) son los taxis. Si, esos carritos con el letrero fosforescente , que casi siempre suelen ser amarillos o blancos , y que embarcarse en uno de ellos depende de la astucia del taxista para llegar al precio mas apropiado para él y para el pasajero, es por eso que subirse a estos peculiares transportadores de cuatro ruedas es toda una aventura digna de divulgar.
Los hombres del timón son libros abiertos a impresionantes e interesantes historias; ademas de contar con una excelente locación para iniciar un mercado al paso . He aqui señores : el shopping center con ruedas , donde todos los servicios son prestados a gusto del pagador mas complaciente.
Historia sobre ruedas (parte I)
27 de septiembre. De noche, en Jesus Maria. Dispuesta a deborarme cuanta tienda de zapatos se cruce por el camino, me disponia a reventar la billetera del hombre de la casa con una buena dosis de zapatos, falditas y comilonas. Ya habia llegado la hora de ver "Magaly TV" y aún seguia en mi arduo propósito de empobrecer el grosor de la billetera , cuando un señor del timon se ofreció a llevarme de vuelta a casa ( el distrito de muy muy lejano).
Introducida en el tico amarillo, el hombre de la barba prominete me busca la conversación (que jamas encontraria , si no fuera por el entusiasmo de haberme comprado mis primeros zapatos CIARA). Al parecer yo prestaba el servicio esta vez , puesto que el consultorio de terapia de pareja era mi especialidad en ese momento.
"Mi esposa está de viaje" , "No me contesta el celular" , "Que piensa usted", "Creo que esta en una fiesta", "Pero yo deberia estar tranquilo, o no?" , eran una de las tantas interrogantes que no me apure en constestar, puesto que el don de ser mal pensada a tiempo completo seria una letalidad para el destino del taxi (decirle que posiblemente lo esten adornando con unos adorables cuernitos seria un suicidio seguro - y conmigo dentro del taxi - ni pensarlo).
La genialidad por generalizar el hecho , nos llevo a un tema, por no decir interesante, bastante educativo.Casado con una mujer de 20 años, que bien podria estar divirtiendose "mucho" en ese momento, el hombre de "base4" empezó a contarme todos sus encuentros nocturnos con la poblacion meretriz de Lima. Vaya revelacion.
De pronto estaba conversando con un cientifico sexual , que tenia un nombre preciso para cada tipo de cuasi-hombre. Sus denominaciones eran tan precisas que no quedaba mas que escuchar y aprender del guru de la noche.
"Una niña muy bien parecida se subio a mi taxi , seguro se habia peleado con el enamorado porque tenia una carasa. La cuestion es que me dijo que tenia ganas de tener sexo conmigo en el taxi. Me sorprendí. Como le dije que no , me ofreciò sexo oral.Era una niña con plata pues, hasta me queria pagar el hotel y todo. Pero yo no podia, estaba trabajando", dijo.
Obviamente, la continuación del relato queda en libertad del lector, pero la infinidad de cuentos que este señor con pinta de Gilberto Santa Rosa, me terminó por revelar esa noche no era apta para menores de 18 ( felizmente ya tengo DNI).
Los hombres vampiro; los cuasi - hombres; los de la calle quilca; las señoritas(os) de barranco; los gays modernos como Bayly, segun él (quienes pagan) ; y lo jovenzuelos flacuchos, simpaticos y aniñados ( a quienes le pagan); Son una de los tantas denominaciones científicas y comprobables que el hombre se animó a revelar en esa carrera de Jesus María-chorrillos ( incluyendo la oscuridad de la costa verde).
La joven de los tacones rojos camina por las calles tortuosas de Larco resonando su llegada. El cielo está llorando y la llovizna cae de sus ojos. Con el cigarrillo de canela en su mano, la humorada de la mahumorada, ambienta el encuentro del trio en el bar de siempre, en la misma mesa y con los usuales tacones del color amor. La noche roja ha llegado.
Una bomba de tragos. El mejor regalo por su cumpleaños 24 luego de pasar los dias enclaustrada en una ciudad ajena , en un pais ajeno, lejos de èl, lejos de ella y lejos de sì. Muchos sorbetes de colores celebran con el grupo de mujeres en su sitio preferido" Majos". Pronto la euforia de este super somnífero inicia su efecto. Llega la noche y con ello empieza el día para las muchachas.
Tacos altos y rojos, mirada fornicante, humorada de cigarro barato, labios con lipstik, un escote desbordante de falso orgullo y tres bolsos que bailan al son del caminar de las jovenes nocturnas.
Es verdad, son compañeras de una noche (talvez de una hora) , que prestan su cariño al mejor pagador, al más complaciente apostador de sentimientos, al ninfómano oculto en corbata y terno, que espera con impaciencia el sonido de los tacones rojos por las calles bohemias de Berlín, en donde pasa de todo, pero nadie se da por enterado , o talvez prefiere no hacerlo.
Ya es madrugada. Estan un bar de dudosa procedencia, El hombre està desgarbado y olvida por un momento que su mujer lo espera paciente en casa, siempre así "paciente". El lugar es horrible, más horrible si se está con un tipejo como este, quien solo busca aprovechar los soles invertidos en el trio de féminas. Ella esta en el baño lamentandose, odia que la toquen , le da asco que la besen, sufre por estar en ese momento, por tener esa vida; pero más por elegirla, por ser falsa y sonreirle a la oscuridad de la noche, mientras un trago embriaga sus momentos y la vuelve un poco más hipócrita.
Pronto terminan por estar solos. Llegó el momento. La cama huele a historia, como si se pudiera adivinar lo que tantos amantes resolvieran hacer sobre el apocento. Los tacones estan en el suelo y el lipstick a perdido color en los labios de la malhumorada. Una làgrima fluye de sus enrojecidos ojos, la saliba del hombre empapa el pecho de la joven. Le da asco. Las patas de la cama rechinan desesperadas como implorando una venida precoz, mientras èl rie con una exitación queexalta sus ojos, que lo vuelve primitivo, que remece su cuerpo y le causa placer.
Pero ella permanece en silencio, observando a las palomas que la observan por la ventana, se imagina volando con las aves, sintiendo la brisa que recorre su inocente cuerpo, en un lugar donde no existe la noche y donde todo es perfección. "Feliz cumpleaños a mi", se dijo y las palomas echaron a volar, mientras el rostro sudoroso del tipejo volvia a su mente. "Como te llamas mamita", dijo mientras las bragas cierran la virilidad del hombre que tira los billetes como papeles viejos sobre la cama, ahora, malholiente. Es muy raro que alguien le pregunte por su identidad, se habia acostumbrado a vivir en la sombra sigilosa y caudilla. "Amor", le dijo mientras recogia sus dignidades que yacian en el suelo. Como casi siempre suele ocurrir, no se dijeron más.
Su cumpleaños 24 ha terminado , la luz del día le devuelve la paz, ella colgará los tacones (pero pronto la noche los harán resonar) esperando volver con las palomas, volando con él, por aquel lugar , mas allá de la noche, de la lluvia en sus ojos y del color amor de sus tacones.
“Eres como la noche, callada y constelada, tu silencio es de estrella tan lejano y sencillo”
Dicho fragmento del famoso poema de Pablo Neruda, difiere con la noche en el centro de Lima puesto que, lejos de ser callada y constelada, impone vanguardia cuando de vida nocturna se trata ya que, detrás de su fachada virreinal e histórica, se esconden las mas estruendosas e inimaginables historias bohemias. Una visita por la plaza San Martin y sus aledaños, terminan por confirmar que el corazón de Lima también palpita de noche.
Cuando los focos iluminan las veredas limeñas, las calles gozan de una aparente tranquilidad. Dicha pasividad termina con la llegada de la noche, la cual colorea las calles con el tránsito de muchedumbre sedienta de rayos de luna que contribuyan a contrarrestar el estresante vaivén de un día, en la ciudad del arroz con leche, la mazamorra y los anticuchos.
Por las calles de San Isidro, una joven chorrillana va en busca de esa noche limeña. Sus botines rojos retumban sobre las veredas y su aliento emite el humo de un cigarro mentolado mientras va al encuentro de sus compañeras, las camaradas de esta incursión por el “lado B” del centro limeño.
Un taxi blanco es el elegido para empezar la acción en el centro, que cada vez es menos centro , ya que Lima crece a sus anchas y a sus altos .En amparo de los migrantes ,buscadores de un “futuro mejor” y en desamparo de los territorios desérticos invadidos en la ciudad, que de seguir así, terminarán por nombrar a Ica como distrito de la capital costeña.
Una caja de “Marlboro” y un par de pilas “Duracell” (Así como la energía juerguera de este trío), son herramientas indispensables para la incursión por el centro histórico, las mismas herramientas que la joven chorrillana, no duda en guardar sigilosamente en su bolso verde, contenedor de innumerables y variados artículos que bien podrían ser un rentable botín para los amigos de lo ajeno.
“Etnias”, el point
Los faroles resplandecientes sobre la plaza San Martín, reciben a las señoritas que se niegan a aceptar que la medianoche está cerca. Priss, la joven de los botines rojos, observa las casonas con balcones en el aire, de colores pasteles y aquella infraestructura de la época de la “Revolución caliente”, que de niña le obsesionaba mirar ,junto a su papi, antes de comer picarones en la alameda “Chabuca Granda”.
- “Cuanto está la entrada”, pregunta la camarada uno. - “Diez soles con tu chelita margarito al polo”, dice el robusto hombre de seguridad del bar mas concurrido por estos lares, “Etnias”.
Juntados los respectivos soles y convencidas de la imposibilidad de sociabilizar con aquel gordito de sonrisa chueca de la entrada, las mujercitas se aproximan a la barra y piden su primera ronda de lúpulos. La camarada dos, se impresiona al ver que una tela negra sustituye la puerta del baño y que en el piso de azulejos blancos y negros, bien se podría jugar al ajedrez humano , con un “jaque mate” seguro , previos lúpulos , obviamente.
Bob Marley se apodera de la pista y los primeros valientes salen en defensa de “Could you be love”. Por otro lado, camarada uno, hace de las suyas con la joven del bar preguntándole por el trago mas pedido , el cual resultó llamarse igual a la frase que se infería en la mirada de la joven, “Vete a la mierda”.
Nuestros “Guías étnicos”
“Chelas van, chelas vienen” y el flash de la cámara no deja de retratar cada instante en “Etnias”. Las camaradas olvidan que Tego Calderón “empiló” sus fiestas alguna vez y se dejan llevar por Robbie Williams, que les promete supervivencia (“I will survive”). De regreso a la barra, un grupo de chicos se ofrece, sin querer, a ser los “guías étnicos” del grupete de amigas; ellos les afirman que es el mejor lugar de la zona, ya que sus aledaños se caracterizan por llevar el luto como una moda que frenetiza el estilo hasta circunstancias extremas, tal es el caso de la comuna dark vecina.
Alfredo, el nuevo amigo de la joven de botines rojos; fue testimonio claro del ambiente amical que se vive en el bar. - Hace tres años que vengo aquí, me encanta el reggae pero me jode que fumen hierba - le dijo, mientras “Oasis” hacia de las suyas en un ambiente impregnado por el popular cigarrito orgánico.
Pronto, el baño se convierte en una necesidad inmediata para Priss. Apurada, cruza la tela negra, entra al servicio, se dispone a desabrocharse el jean; cuando una impertinente muchacha de estado etílico aceptable, abre con hostilidad la puertita de madera que salvaguardaba a la joven chorrillana. Resignada y sin ánimo de fomentar una protesta pudorosa, Priss reaparece en la escena de la barra y a vista de la inesperada llegada de la primera hora de madrugada oficial, sugiere con desgano, la retirada del bar de casi ocho años de antigüedad y con un ambiente que honra al nombre del local.
“Solo queremos conversar"
El taxi no llega aún. Priss inmortaliza la plaza tomando fotografías mientras que,camarada dos, conversa amenamente con el sereno , quien le cuenta el motivo de la concurrencia de jóvenes en las bancas de la plaza San Martin. - “Yo les digo fleteros”, dice el sereno. - “¿Fleteros son todos ellos?”, dice camarada uno, señalándolos. - Si, son los que están sentados .Se les reconoce por su parada, por su caminada .Así son los homosexuales. - “Crees que sean problemáticos, es que nos gustaría acercarnos a hablar con ellos, pero no queremos que nos lleven a otro lado pues, solo queremos conversar”, dijo la muchacha de botines rojos, que ahora ya son negros de tanto caminar. - “Si, seguro. Con tal que no le digan de frente que son fleteros, normal”.
Sentadas juntos a los trabajadores nocturnos, la conversación fluye con sorprendente naturalidad. Uno de ellos, Hitler, comenta que son de Pucallpa; mientras el otro parece hacer tratos por teléfono, valorizando sus servicios en 300 soles, según lo que la joven chorrillana alcanzó a escuchar.
“Mucho quieren saber ustedes. Seguro son esos urracos de la tele. ¿Haber el micro escondido?”, dice Hitler, con una curiosidad que terminó por tensionar la conversación y atemorizar al trío de amigas.
“No, ya quisiéramos, solo estamos haciendo hora, hasta que llegue el taxi”, dijo una de ellas, mientras las otras se alejaban incautas del lugar, en busca del taxi blanco,que las devolverá a sus casas o, posiblemente, a seguir aprovechando el “lado B” de Lima : La noche .
Jaime Bayly Letts (19 de febrero de 1965), no se reconoce escritor pero sí una buena persona.Si bien es cierto que ahora sus noches , son vírgenes de sexo y drogas, lo que en hoy abunda son pastillas que garantizan una suerte de vida bien simulada. ”Yo amo a mi mami, dijo en 1999, sin saber que esta incauta redactora lo ama a él, con locura. Su nombre es un huracán de controversias y su labor francotiradora le ha restado muchos amigos (“Los amigos que perdí” ,2000). Pero eso no es impedimento para que la sonrisa mas risueña de la literatura peruana se deje ver cada domingo, (en la noche) ,sentado sobre su escenario de batalla, es decir, una silla rodante del mismo color que su abusado terno oscuro, en donde además de ser el presentador de televisión, es un personaje más en la surrealista novela de su vida.
Jesús María. 5pm. “Fue ayer y no me acuerdo” (1995). Normalmente, en las tardes domingueras de resaca, suelo realizar un ritual analgésico necesario luego de una vikinga noche sabatina. Pero hoy no era un domingo como los demás. Hoy estaba frente al canal de frecuencia latina , rodeada de ocho personas y un guachimán, los mismos que marcan el inicio de esta infiltración por la vida de Jaime Bayly , personificación de una varonil bisexualidad del impotente más potente , literariamente hablando , claro está.
La infiltrada admiradora, se ve en la obligación de esconder la cámara fotográfica en sus entrañas más recónditas y de esta forma asegurar el retrato de su encuentro con aquel escritor que, ocurrentemente, afirma que no le gusta que le escriban ni mucho menos que lo lean.
La discreción del indiscreto
Dos horas después, tres tazas de café americano y la resaca aun persiste en los tuétanos de la infiltrada. Carmen Rosa, una mujer de cabellos ondeados y zapatillas “converse” negras nos invita a pasar al set con premura propia de una asistente de producción. La última vez que hablé con ella, hasta el cierre de esta redacción, me confesó lo insospechable: “Jaime es muy discreto con su vida privada, no insistas más. Nadie en la producción está autorizado para declarar sobre él”, me dijo .Increíble. El pionero del “reality” en el mundillo literario, pide “discreción”; esto resuelve el dilema de su columna, en el diario Perú 21, donde afirma la existencia de un Jaime escritor (el intelectual, meditabundo y sobretodo discreto) y un Jaime prostituto ,es decir , el bufón que alquila su rostro y sus palabras , procurando hallar placer en el meretricio intelectual al que se somete todas las noches y en público. Un exhibicionista neto sin remedio.
“Y de repente un ángel” (2005). Con unos lentes casi imperceptibles, se deja descubrir entre la penumbra del set. Sus cabellos lacios y con un flequillo que cuestiona la existencia real de su frente ; sus enormes zapatos negros al estilo Locomía pero sin su abanico rosado ; su rostro visiblemente maquillado y cegado por una luz que lo obliga a dramatizar una sonrisa de bienvenida a un público que no puede ver ; y aquellas manos protagonistas de numerosos sueños de alcoba y responsables de tanta idiotez creativa (para muchos) reunida en sus libros ; se encuentran, finalmente , en frente mío . Pronto, mis latidos se pierden entre los aplausos ovacionados , momento en el que recuerdo que nunca en mi vida llegue a sentir, realmente, las mariposas en el estomago hasta ese momento. No es un síntoma de resaca, me respondo, es el francotirador en la mira del frenesí etílico de la infiltrada.
El canalla sentimental, en persona
“Verdaderamente es él, Jaime Bayly, mi Jaime”. Un saludo muy a su estilo, serio, pero muy atento ;coqueto y atractivamente desinteresado a la vez ; con el trillado terno negro y su eléctrica corbata azul ; conservando aquella sonrisa traviesa y burlona que lo llevo a la gracia , a desgracia de muchos , de ser leído.
“ Hola, hola ,buenas noches, muchas gracias, bienvenidos al programa ,soy Jaime Bayly ,esto es el francotirador” , dice inexpresivo y algo paporreta .Sus manos bailan al son de sus palabras y sus labios ,provocativamente disforzados , prodigan saludos entrañables para los invitados a esta baylymania. Aquí ,todos ríen parejo y muchos luchan en su propósito por llamar la atención del francotirador , que si bien se le conoce por ser mas tirador que franco ; en la actualidad admite ( con franqueza contradictoria) padecer de un mal que impide evocar las noches que placenteramente solía protagonizar en su departamento del malecón de Miraflores , donde lo justo y necesario giraba en torno a un colchón y un polvo blanquecino ,culpable de los tantísimos besos censurados con sus invitadas(os) de turno ,en su desaparecido programa “ Que hay de nuevo” .
Unas vistosas balerinas amarillas invaden el set de paredes oscurecidas. Su incondicional mano derecha, Ximena Ruiz, resistente a tantos años de confidencia (Desde su primer programa “Pulso” en la, actualmente, austera esquina de la televisión) , hace su aparición en un lado del set . Una mini pizarra de 20 por 15cm omite la voz en off que cualquier productora utilizaría en los previos a una grabación y, de esta forma , la naturalidad con la que acontece su conversación me recuerda a la sala de mi casa , con la única diferencia que el llamado niño terrible toma café y se ríe conmigo .
Con cierto aire a Bono de la banda U2 , por la palidez de su rostro ,el cabello desordenado y la descendencia irlandesa que ambos comparten; Jaimin, como sus amigos le dicen, afirma en una de sus novelas, que el “cielo” es el paraíso donde el dulce humo de marihuana , el rock y el fragor de la cocaína es ilimitado ; para esta admiradora infiltrada , el cielo emergía del mencionado set lúgubre , donde el cantante es amigo del escritor , el mismo que saludaba al imitador , mientras el actor se reía del cantante , cuando éste le presentaba su descendencia al Jaimito “buena gente” que hasta el momento personificaba con veracidad reconocible .Toda una parodia de buenas costumbres.
“Una nueva versión de su sonrisa”
Terminan las grabaciones y con ello la sensibilidad en los músculos traseros.Las entrañas de la infiltrada admiradora se despojan de la cámara que promete un flash seguro con el autor de su controversial novela “No se lo digas a nadie” y que ,además, le gusta dormir con medias y en calzoncillos.
Finalmente llega el momento. Temblando, con las manos transpiradas y con una ansiedad que solo sentí en los previos a mi primer beso, me aproximo a él.
- Tartamudeos.“Hola Jaime. Soy Priscila. ¿Me das tu autógrafo?, tus novelas me gustan mucho, sobre todo El huracán lleva tu nombre”, alcancé a decir .Mis manos atravesaban su torso con un perceptible sudor de ansiedad, mientras la esperanza de salir decente en la foto, se mezclaba con la de tener éxito en la misión periodística.
- Muchas gracias. ¿Donde firmo?. Estoy apurado, mi vuelo sale a la medianoche, me dijo .Obviamente, yo era la última en acercarse.
- No traje mi libro, pero tengo una hojita, le dije.Y mientras sacaba la hojita destinada especialmente para su rúbrica, me armaba de valor para confesarle mis intenciones.
- “Tu nombre es Priscila, ¿no?, te vi en los dos programas, ¿ te gustaron?” , me dijo .
- “Sí mucho, es más, pienso volver” .Y finalmente la infiltrada admiradora se decidió e hizo el primer intento. “En realidad estoy muy interesada en escribir sobre ti , me gusta mucho tu trabajo y espero que puedas ayudarme”
- “No sé mi amor”, me dijo, mientras emitía una nueva versión de una sonrisa que, a mi percepción, fue la más sincera que pude captar en el escritor que debuto como periodista en el desaparecido diario La prensa. “habla con Xime, ella me hace la agenda acá”, afirmó mientras planeaba la retirada al encuentro con su vuelo a Miami pactado para la medianoche , ciudad donde también alquila su rostro en su programa llamado igual que él.
Una decena de libros y la infinidad de columnas publicadas por todo Latinoamérica; la ironía metafórica en sus textos; su espíritu autodestructivo, utilizado como escudo para protegerse y aparentar autosuficiencia; su feliz condena como hombre público en soledad ,así como , aquel instinto depredador presente en sus entrevistas ; son descripciones suficientes para ,si bien, no idolatrar ,al menos valorar 25 años dedicados a la ,polémica, propuesta literaria del bisexual más deseado por la mujeres heterosexuales y , porque no , los hombres , también.
La infiltrada ha sobrevivido al reto de la resaca. Si bien el estado etílico es transitorio, el estado baylynómano quedará perenne en la inconsciencia de esta adormecida admiradora. Si se compara al francotirador con uno de los tragos responsables de esta travesía con sabor a resaca ; elegiría al vino; engañoso, relajado y afrodisiaco a la vez. Definitivamente, Jaime siempre estará tras la mira del francotirador, porque la noche es Bayly, Bayly le pertenece a la noche y la noche siempre será vikinga.
SI YO FUERA UN CHICO PIENSO QUE PODRÍA ENTENDER COMO SE SIENTE AMAR A UNA CHICA JURO QUE SERIA UN MEJOR HOMBRE LA ESCUCHARÍA PORQUE SE COMO DUELE CUANDO PIERDES AL QUE QUIERES PORQUE EL TE HA TOMADO POR GARANTIZADA Y TODO LO QUE TENIAS SE HA DESTRUIDO